Proyecto Flipped Classroom
Durante estas últimas semanas hemos diseñado un trabajo sobre Aprendizaje
Basado en Proyectos (ABP) utilizando el modelo pedagógico de Flipped Classroom.
En mi caso el trabajo persigue que alumnos de 3ºESO dominen la
programación de bloques. Para ello deberán construir su propio juego que
compartirán y mostrarán dentro y fuera de su clase gracias a herramientas TIC
como la edición de un blog o la grabación de un video. Mediante la metodología
Flipped Classroom, los alumnos dispondrán de las explicaciones del profesor a
través de videos que podrán ver en casa tantas veces necesiten.
Son muchas las ventajas que nos ofrecen ambos enfoques. El ABP hace
más atractivo aprender al tener que construir algo trabajando en grupo, tomando
iniciativas, resolviendo problemas, comunicando ideas…
La metodología Flipped Classroom nos permite tener más tiempo en el
aula probando, buscando, aclarando dudas, trabajando, compartiendo…
Para guiarles en este proceso de aprendizaje utilizamos las rúbricas o
matriz de valoración. Para el profesor las rúbricas son un instrumento esencial
para evaluar al alumno durante todo el proceso comprobando la adquisición de
nuevas competencias, en lugar de evaluar el resultado final que puede o no ser
el esperado.
Con las rúbricas el alumno tiene muy claro qué se espera de él y puede
servirle como auto-evaluación
de su propio trabajo.
Finalmente los participantes en el curso nos hemos evaluado entre nosotros.
Es muy enriquecedor ver los proyectos de otros compañeros. En mi caso me han aportado muchas ideas que procuraré poner en marcha
en mi clase. Es muy interesante y hasta necesario poder compartir las buenas prácticas con
otros profesores, especialmente cuando pensamos en preparar a nuestros alumnos a los desafiantes retos tecnológicos a los que sin duda tendrán que hacer frente.